sábado, 11 de septiembre de 2010

Jornadas

La fecha para las jornadas es el sábado 25 por lo cual, quedémonos tranquis que alcanzamos a tener un encuentro más antes. Suerte a los que rinden finales Juan Pablo

Disculpas

Lo de Lewcowicz lo escribio Lucas. Una pregunta me llego un rumor que el sabado 18 son las primeras jornadas de psicoterapia 2 y considerando que el miercoles 15 no nos vamos a ver, deduje que Juan Pablo quiza se habia olvidado de dar aviso sobre el evento en la ultima clase. Estoy en lo cierto?

Crónica Nº 3

8/9/2010
Cronicadora: Clara Calvo Maisonnave


Se comienza la clase tomando lista, una vez concluido se pregunta quien quería hacer la crónica del día. Se produce un silencio, hasta que dos compañeras se ofrecen al mismo tiempo. Se lee la crónica pasada por uno de sus cronistas. Luego de dos cortes, que en mi opinión no generaron mucho en nosotros, se termina con la crónica y Juan Pablo pregunta si nos habíamos quedado pensando en algo de la clase pasada, o si nos habíamos ido con algún registro, que pensábamos sobre la crónica.
Se produce un nuevo silencio que rompe Verónica, diciendo que se había ido con un nivel de ansiedad, expectante por la crónica y que no encontró la intensidad de la clase en la crónica; un compañero también lo cree así y dice que hubo muchas cosas graciosas que no quedaron plasmadas en la crónica que fueron las que lo llevaron a leer los textos. Cuenta cuales fueron los textos que leyó, otra compañera dijo q ojeo los textos y que se había quedado con la definición de subjetividad de Lewcowitz. Se lee la definición, se produce un nuevo silencio.
Uno de los compañeros dice que si no leemos los textos no los lleva nadie, que se había perdido un poco con Ulloa la clase pasada. Se pregunta si estaba la “especialista en Ulloa”, quien dice que le gusta bajar las cosas que lee, y que los textos para esta clase le habían parecido más difíciles. Juan Pablo, en relación a esto, habla de modos de habitar los espacios: a alguien que no había leído le dieron ganas de leer, y alguien que había leído, ahora no tanto.
Surge la pregunta sobre la intensidad de la que se había hablado antes, ante lo que alguien dice que hubo dinamismo; y que era eso lo que no se había reflejado en la crónica. Alguien dice que hubo cero posición cronista, ante esto se le pregunta a los cronistas lo que piensan de esto; ellos coincidieron con Verónica y dicen que les fue difícil transmitir, que les era raro escribir sobre lo que se decía, acerca de la crónica anterior. Un compañero les aclara que no es una critica, q poner esas voces que se escucharon, que reflejaban el momento de tensión mencionado en la crónica, hubiese estado bien (o algo así), y el cronista le dice que no lo tomaba como una critica, que al contrario.
Se establecen diferencias entre ambas crónicas. La primera era más detallada y esta era más recortada. Surge un cuestionamiento: cómo hacer una crónica entre cuatro, con todo lo que en ese momento circula y como consecuencia, con un solo posicionamiento. Se propone entonces hacer una crónica por cronista, escribiendo así lo que se va produciendo.
Sin embargo, en la crónica leída, hubo cosas que no aparecían en la anterior. Como los elementos que dispersan, que eso daba cuenta de una subjetividad. Se produce un nuevo silencio. Hablar de la crónica aburre, muchos asienten con Juan Pablo cuando cuenta que se estaba aburriendo, que la clase pasada no se habían aburrido (se escuchan unas risas).
Juan Pablo, “tomando la batuta” (como el mismo dijo), lo que cree puede ser un obstáculo, vuelve sobre la definición de Lewcowitz, y un compañero dice que le gusto mas la definición dada por Guattari, lo que sorprende al profesor. Se lee la definición, y el compañero hace una relación entre lo que lee y lo que pasa en la clase; lo dinámico. “Hoy emergen unas cosas, la clase pasada emergieron otras”.
La subjetividad aparece como algo que anda en el medio. Se pregunta cómo relacionar la teoría y la practica, se produce un silencio y una compañera pide releer la definición. Algunos siguen la lectura con la mirada, otros solo escuchan. En relación a esto, se dijo algo que no pude escuchar muy bien, creo que se pregunto si se consideraba el proyecto como proyecto político-social. Se hablo de que se ponía un peso en las instituciones y que eso caduco por un agotamiento de las instituciones.
Surge la pregunta si no habría subjetividad en el discurso. Una compañera dice que se quedo pensando en por qué no había leído los textos, que era semana de finales; que estaba cansada de correr y que se estaba perdiendo el proceso, con lo que hay varios que estamos de acuerdo.
En relación a lo dicho, el silencio medio que se corta y se comienzan a escuchar voces de varios lados y con opiniones distintas al respecto. “¿Rendís el ultimo final y que haces?” “pones un kiosco” (se escucha y todos nos reímos).
Si bien se dijo, que el no leer era una decisión, lo que es cierto, también se dijo que el tiempo no te deja aprovechar las cursadas y que se lee muy por arriba. Me ha pasado muchas veces.
Verónica separa este debate en dos: por un lado se debaten los contenidos, y por el otro la forma en que se transita el camino. Se produce un silencio, Verónica considera que “corto el mambo”, como ella dijo.
Se ubica de nuevo el campo de la subjetividad en el medio. “Me presiono y me presiona la institución que impone el programa de la carrera”. Una de las compañeras cuenta que hubo en el primer encuentro, en relación al sentarse en circulo y lo que se decía de la facultad, que se sintió identificada con algo que leyó en el texto de la profesora Bozzolo. Ante su silencio, se la invita a contar porque se había sentido identificada, a lo que ella respondió que hay circunstancias de la vida que hace que llevemos una vida que no queremos llevar así. (Risas)
Una compañera, en relación a Ulloa (si no entendí mal porque no se escuchaba muy bien), dice que aparece una institución que da respuesta y ahora va desapareciendo. Es más fácil pensarlo desde lo negativo, antes alguien le daba la respuesta. Hay un momento de individualidad, no se piensa en el conjunto. Aparece lo negativo en ese sentido.
Se habla de una etapa de cambio, y se lo relaciona con lo que dice Castoriadis, el problema no es que cayeron los significantes, sino que no hay nuevas. Hay que subjetivar eso, la incertidumbre, hay que ocupar ese espacio. Ahora hay más opciones, más posibilidad de elegir. Hay quiebre en el discurso, quiebre de significaciones. La crisis posibilita la novedad.
Ante todas estas opiniones de que hay mas opciones y posibilidades, y que esto posibilita la novedad; se dice que al haber variedad, se tiende a volver a lo anterior, a lo tradicional.
Verónica agrega, que seguimos estando en estos lugares que nos siguen exigiendo, y que nos encontramos con formas que chocan con lo que uno tiene como ideal. (Nombra también el concepto de en lastre de Ana María Fernández, que no entendí bien por que).
Se nombra a la culpa y a la mortificación, un compañero dice que tardaremos mas años en recibirnos, que hace 6 años (7 años, lo corrige un amigo)…todos nos reímos…continua diciendo, que tardará mas pero que sale, que le gusta jugar al futbol… se ubica entonces, un registro del placer. Cuando se habla sobre esto, se produce un silencio, alguien interviene diciendo que se habla de placer y todos nos callamos, nuevamente un silencio.
Una de las compañeras disiente en relación al por qué de este silencio, ya que no lo considera relacionado con la temática del placer.
Se escucha por algún lado, que el placer viene jugando un poco en todo; una compañera destaca que se lleva mucho de la facultad, mas allá del estudio, habla de amistades, varios coincidimos en que esto es verdaderamente así.
Se postula como un problema pensar el grupo, como si no pudiésemos suponer un todos. Un compañero hace referencia a lo dicho por Juan Pablo en la clase anterior, en relación al modo de considerar el grupo que tenían ellos.
Mientras la clase sigue, una compañera se levanta y se va. Alguien dice un chau, nos reímos, y agrega que es como si se hubiera ido una parte de el.
Juan Pablo recomienda un texto relacionado con lo que se fue trabajando. Habla de una asamblea de clínicos, que la idea es pensar clínicamente, elaborar hipótesis y da como ejemplo para ello la situación que había pasado con la compañera que se fue. Ante ello, alguien pregunta si tenía que ver con que somos un grupo.
Algo que me quedo rondando en la cabeza, fue cuando un compañero dijo que cuando hablan miras y te das cuenta quien esta en la comisión. Me gusto, y me parece que se lo puede pensar con lo que dice el texto de Ulloa “Comunidad clínica” en relación a la mirada y a la posibilidad de producirse un encuentro.
Alguien pregunta porque no hablamos todos. A mi me pareció que era mas fácil hablar de lo que pensamos, de lo que creemos esta bien o esta mal, y que nos costaba un poco mas hablar sobre la teoría, sobre los textos. A lo que un compañero me dice que si bien muchas veces no había lectura, los textos funcionaban como disparador, con lo que coincido. Esto fue relacionado por una compañera con la definición de Lewcowitz, ya que cada uno podía hablar desde los recursos con los que cuenta.
Ya finalizando la clase, todos empiezan a moverse, Juan Pablo nos dice de leer del bloque 3 algunos textos, pero acordamos releer los textos ya trabajados. Se propone armar un blog para ir posteando lo que se habla durante la cursada.
Aporte de Rocio

Estoy estudiando Institucional y me encontré con un parrafo de Lourau que me pareció interesante, teniendo en cuenta la pregunta disparadora de Juan Pablo el último miercoles. (¿SOMOS UN GRUPO?)

No todo agrupamiento de actores institucionales es un grupo, es necesario que se produzcan ciertos procesos: el grupo se constituye cuando pasan a un "nosotros", sentimiento de un colectivo al interior de cada uno de los actores. El agrupamiento son personas en el mismo lugar y tiempo que interactuan entre si, pero que les falta una red de identificaciones.

En base a esto pareciera que todavia somos un agrupamiento, ¿Que opinan?

Aviso Importante!

A los compañeros que publiquen algun texto o comentario, por favor pongan su nombre, asi podemos identificarnos y conocer los aportes de cada uno.
Para publicar un texto deben Acceder en la cuenta de la comision y clickear en nueva entrada.
Gracias!

viernes, 10 de septiembre de 2010

Lewcowicz en situación

Lewcowicz introduce las nociones suceso situación y acontecimiento (sobre todo la articulación de las últimas dos) porque sostiene que tienen la capacidad de producir actualidad, de pensar un presente que no es solo extensión o efecto de un pasado; si así lo fuera no tendría actualidad y por lo tanto el presente seria una fantasmagoría. Esta palabrita “fantasmagoría” la utiliza en varios lugares del texto y podría entenderse perfectamente como ilusión, aunque dejo la pregunta abierta de si tendrá otra densidad teórica para el autor.


El presente en este caso seria una ilusión porque solo se mostraría en función de determinaciones previas. Por ejemplo en el psicoanálisis pensamos lo actual en base a una fantasmagoría, en base a la ilusión de una escena original. De este modo hipotetiza y es lógico hacerlo, que lo que se presenta como presente no tiene potencia para producir sentido, podríamos agregar, nuevo; y necesita apelar al pasado, en este caso a la escena original, que le da sustento semántico.

Ahora bien, la idea de situación apuntara los cañones contra esta idea de un contexto que pre exista como sentido cristalizado. En palabras de Lewcowicz, esto le resta actualidad a la actualidad. Esto el autor lo introduce unas paginas después, pero esta hablando de lo mismo. ¿Se ve entonces el problema de pensar la escena original como este sentido al que recurrimos para explicar lo que le pasa a alguien aquí y ahora? Creo que nos perdemos con este modo de pensar varias cosas, entre ellas la posibilidad de salir del cliché, (recuerden a Freud en su texto sobre el amor de transferencia), de ver en la situación la posibilidad de crear un nuevo sentido en función de la articulación y el dinamismo producido aquí y ahora.

Retomando la noción fuerte, la que a mi modo de ver se lleva los aplausos, dirá que la situación no es un suceso, el suceso esta estrechamente ligado con la idea causal clásica, causa/efecto donde el efecto ya estaba contenido en la causa, el presente en el pasado y seguimos hablando de lo mismo, momentos que se suceden sin agregar nada nuevo; aquí para Lewcowicz no estamos en presencia de una situación porque para el la situación se produce por un acontecimiento, es decir, no toma su sentido de su lugar en una serie. El nudo del planteo principal del texto esta en la pagina tres, digo idea principal porque con la idea de, “modo de relación de estado y mercado” que introduce al final del texto, me parece que, el autor deja la puerta abierta a otro nivel de análisis.

Me voy a meter con la idea de acontecimiento como condición de producción de situaciones para después retomar la idea de totalidad y fragmento que es anterior en el desarrollo del texto. Parafraseo un poco: El acontecimiento tiene una cualidad casi imperceptible y por lo tanto debemos separarlo de connotaciones de espectacularidad; el acontecimiento es una interrupción, una heterogeneidad. No tiene cabida en una estructura, en el otro texto decía que entra en los puntos vacíos de un discurso, de un orden, de una estructura.

Situación entonces como una zona de insolvencia, donde se producen las incompatibilidades de las nociones, ideas, esquemas de una estructura; entonces, ni totalidad ni fragmento. ¿Porque no? Lewcowicz dice que la totalidad es una ilusión, una quimera del pensamiento, ¿una fantasmagoría? Y dice “Y sobre todo, es una intuición sin concepto” Recordemos que el autor era filosofo e historiador; sin embargo me voy a permitir pensar esto de otro modo. Es sabido que Kant sostenía que un concepto sin intuición es vacío, es decir, que un concepto necesita el contenido empírico para generar conocimiento. De este modo para Kant entran en este vacío la idea de yo, sustancia y causalidad, que para el eran pura forma, son ideas vacías que necesitan de la experiencia para ser llenadas. Me parece que aquí entraría la totalidad, como un puro concepto sin intuición y no como dice Lewcowicz como una intuición sin concepto. Esto último correspondería, siguiendo a Kant, al fragmento; que es desorganizado, caótico, sin forma. El “cacho” seria una intuición empírica sin los conceptos que la ordenan por lo tanto es ciego.

Es decir, ni puro concepto vacío, ni pura intuición ciega; la situación parecería ser el punto en que tenemos que pensar esa intuición ahí, constituirnos y habitarla ahora sin remitirnos a ninguna totalidad, sin preexistencias, buscando las conexiones en base a un punto problemático actualizado en esa situación que, como dice el autor, producirá las conexiones, las junturas con distintos puntos que por heterogéneos que sean devienen inmanentes a partir de este problema.

Finalmente diré que si el suceso toma su sentido de su lugar en una serie, si solo es el despliegue de lo que estaba plegado, el acontecimiento será lo que rompe con el sentido y crea una situación que no es producto de la totalidad ni del fragmento. Aun mejor, solo aparece en el punto de ruptura, disyunción, discontinuidad, entre el puro concepto y la pura intuición invitando a pensarnos desde una situación aquí y ahora.

Pensando uno de los ejemplos que trae el autor podemos decir que el acontecimiento Kafka crea una situación única donde Zenón, Kierkegaard, Han Yu, adquieren un nuevo sentido que no tenían, ¿podemos decir aquí que los singulariza? Siguiendo esta lógica podemos decir también que Zenón, Kierkegaard, Han Yu eran fragmentos, intuiciones ciegas; lo interesante es que no es el concepto lo que ilumina estas intuiciones, no es la remisión a una totalidad vacía sino que es el acontecimiento el que crea la nueva situación donde los cachos cobran un sentido singular que no estaban contenidos en ningún lado.



Bueno es todo por hoy, me quedan mil preguntas, no toque el tema de sólido/fluido ni de lógica de estado/lógica de mercado. El planteo es similar, con la particularidad de que esta ultima a mi criterio, introduce un nuevo orden de cosas que no agarre del todo en una primera aproximación.

Me limite a pensar en Kant a partir de la frase intuición sin concepto y me anime a criticarla con mucho respecto. Desde ahí pretendí recorrer el texto articulándolo con estos postulados Kantianos. No creo haberlo logrado.

Otro camino a tomar que se me ocurrió es el del Dasein Heideggeriano, como esta concepción del ser ahí, un ser arrojado al mundo, en relación a la noción de situación.

Finalmente no pude evitar ver las similitudes entre la noción de acontecimiento y la de acto analítico que postula Lacan; no como acting, no como pasaje sino como acto que introduce un nuevo sentido, es decir, siguiendo a Deleuze, permite otros pliegues en el toallon.